Catedral de Guadalajara

Historia

La Catedral de Guadalajara, oficialmente nombrada Catedral Basílica de la Asunción de María Santísima, es uno de los templos más representativos de México y un emblema arquitectónico de la ciudad.

Su historia inicia en el siglo XVI, cuando Guadalajara fue fundada en su ubicación actual. En 1571, bajo la dirección del obispo Pedro Gómez Maraver, se colocó la primera piedra de un nuevo templo que reemplazaría a la antigua iglesia de adobe. Durante más de 40 años, se trabajó en su construcción con estilos que mezclaban el renacimiento, el barroco y el gótico, reflejando la riqueza cultural de la época y la influencia española.

Consagrada en 1618, la catedral ha sido testigo de grandes momentos de la historia de Jalisco y de México. Ha sobrevivido a varios terremotos que la han dañado severamente, entre ellos los de 1818 y 1849, que derribaron sus torres originales. Estas fueron reconstruidas a mediados del siglo XIX con un estilo neogótico singular y cubiertas con los característicos azulejos amarillos, convirtiéndose desde entonces en un ícono visual del paisaje tapatío.

La catedral no solo es sede de celebraciones religiosas, sino también espacio de memoria. En sus criptas descansan importantes figuras eclesiásticas, y su altar mayor ha sido escenario de momentos solemnes, desde celebraciones patrióticas hasta ceremonias de reconciliación nacional.

Hoy, la Catedral de Guadalajara sigue en pie como un espacio donde lo sagrado, lo artístico y lo histórico se encuentran. Es visitada por miles de personas cada año, ya sea por motivos espirituales, turísticos o culturales. Cada visitante, al ingresar, se convierte en parte de esta historia viva que continúa creciendo con cada paso.

Línea del tiempo

1541 — Fundación de Guadalajara

La ciudad de Guadalajara fue fundada en su ubicación actual, y se erigió una pequeña iglesia de adobe como centro espiritual de la naciente comunidad.

1571 — Inicia la construcción de la Catedral actual

El entonces obispo Pedro Gómez Maraver colocó la primera piedra de una nueva catedral, más sólida y monumental, destinada a reflejar la importancia de la diócesis.

1618 — Consagración de la Catedral

Después de 47 años de construcción, la catedral fue consagrada y abrió sus puertas a los fieles. Su estilo original era renacentista con elementos góticos y barrocos.

1818 — Sismo destruye las torres

Un terremoto sacudió Guadalajara, derrumbando las torres originales y parte de la cúpula.

1849 — Segundo gran sismo

Otro sismo severo volvió a dañar las estructuras superiores de la catedral, forzando su reconstrucción.

1854 — Torres actuales en estilo neogótico

Se reconstruyeron las torres con un diseño neogótico recubierto de azulejos amarillos traídos de Talavera, Puebla. Estas torres se convirtieron en ícono visual de la ciudad.

1938 — Declaración como Basílica Menor

El Papa Pío XI otorgó a la catedral el título de basílica menor, debido a su importancia histórica y religiosa.

1993 — Restauración del altar mayor y áreas interiores

Se realizó una importante restauración tras el asesinato del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en los alrededores del templo. La catedral reafirmó su papel como centro espiritual y de reconciliación.

Autoridades de la Catedral

Cardenal José Francisco Robles

Cardenal José Francisco Robles Ortega

Obispos Auxiliares

Mons. Engelberto Polino Sánchez

Mons. Héctor López Alvarado

Mons. Juan Manuel Muñoz Curiel

Mons. Manuel González Villaseñor

Mons. Ramón Salazar Estrada

Catacumbas de la catedral de Guadalajara

Debajo del altar principal de la majestuosa Catedral de Guadalajara se oculta uno de sus rincones más enigmáticos y solemnes: las catacumbas. Este espacio sagrado, pocas veces accesible al público, guarda los restos de importantes figuras religiosas y ofrece una experiencia única de recogimiento y reflexión.

Figuras destacadas sepultadas aquí:

- Obispo Francisco Gómez de Mendiola

- Obispo Juan Santiago de León y Garavito

- Cardenal José Garibi Rivera

- Cardenal José Salazar López

- Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo

- Reliquias de 23 mártires de la Guerra Cristera

- Corazón del Obispo Juan Cruz Ruiz de Cabañas

Horarios catacumbas

Lunes a Sábado: 11:00 a 14:00

16:30 a 18:00

Domingos: 13:30 a 19:00

Santa Inocencia

En el silencio de las catacumbas de la Catedral de Guadalajara, descansa una figura que ha conmovido a generaciones: Santa Inocencia, una niña mártir cuyo cuerpo se conserva incorrupto y cuya historia ha tocado profundamente el corazón de los fieles.

¿Quién fue Santa Inocencia?

Aunque no existe documentación oficial sobre su canonización, la tradición popular cuenta que Santa Inocencia fue una niña del siglo XIX que, deseosa de recibir la Primera Comunión, lo hizo en secreto al no contar con el permiso de su padre. Al enterarse, este la habría agredido mortalmente. Su fe, su inocencia y su trágico final la convirtieron en símbolo de pureza y amor por la Eucaristía. Con el paso del tiempo, su cuerpo fue hallado incorrupto, y desde entonces ha sido custodiado como una reliquia dentro de la Catedral.

Santa Inocencia reposa en una urna de cristal, vestida con un hábito blanco, flores en las manos y un rosario. Su cuerpo, conservado de forma milagrosa, es visitado cada año por miles de personas que encuentran en ella una inspiración espiritual y un símbolo de fe inquebrantable.

Horarios de misa

Lunes a viernes: 7:00, 12:00, 18:00

Sábados: 7:00, 17:00

Domingos: 7:00, 9:00, 11:00, 13:00, 18:00

Ubicación

Catedral de Guadalajara

Av. Fray Antonio Alcalde 10

Zona Centro

44100

Guadalajara, Jal.

Teléfono

33 36 13 71 68

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